Entre los objetivos que ha de seguir el actual sistema educativo, debemos destacar la educación de los niños y jóvenes para la previsión de conflictos y resolución pacífica de los mismos, así como para la prevención de la violencia entre iguales. El alumno, para desarrollar plenamente sus capacidades y personalidad, debe de desenvolverse en un entorno donde no tenga cabida la agresividad, en ninguna de sus variantes.

No obstante, en los últimos años, observamos como un creciente e imparable aumento de casos de violencia en el ámbito escolar - y fuera del aula - hace tambalear los que se parecían inquebrantables principios.

Resulta paradójico que la escuela, uno de los escenarios donde el niño ha de sentirse más protegido, se esté convirtiendo en un foco de violencia, muchas veces silenciada, bien por el miedo, en el caso de otros iguales, o bien por la falta de conocimientos y herramientas que permitan detectarla e intervenir para su erradicación, por parte del personal docente y del ámbito familiar. Una violencia con importantes secuelas, sobre todo psicológicas, para la víctima, que en ocasiones arrastra hasta la vida adulta.

Conscientes de esta realidad, que azota también al ámbito educativo de la Región de Murcia, la Asociación Murciana de Consumidores y Usuarios CONSUMUR, incluyó hace dos años, en sus planes de actuación anuales, una línea de intervención en el ámbito educativo.

La organización contempla entre sus objetivos generales, y así queda recogido en sus Estatutos, la defensa y protección de los intereses y derechos de los ciudadanos de la Región de Murcia, en especial, de aquellos que se encuentren en una posición de inferioridad, subordinación, indefensión o desprotección, como es el caso de los niños y jóvenes, entre otros.

Ese es el fin del Proyecto "ACHO, NO; Participación Juvenil en la Prevención del ACoso y HOstigamiento Escolar".



Roberto Barceló Vivancos

Presidente de la Asociación Murciana de Consumidores y Usuarios CONSUMUR